Obras De Sorolla Comparativa 2021

Sorolla. Obras maestras

SOROLLA. CATÁLOGO RAZONADO.: COLECCIÓN DE PINTURAS DEL MUSEO SOROLLA.

Sorolla y el Mar. (Libros de Autor)

Pequeño gran libro de arte (Miniprácticos)

Mi brazo / Un roble (Libros Robados)

Joaquín sorolla - grandes obras

Molt Soroll Per Res (Ed. Rustica) (Obres William Shakespeare)

La Casa Sorolla. Dibujos

OBRAS LITERARIAS SELECTAS (LA CORONA DE ESPINAS. GUILLEM SOROLLA. HORAS DE SILENCIO. LOS RECUERDOS.)

Joaquín Sorolla Playa: Premium

OfertaBestseller No. 1
OfertaBestseller No. 3
Bestseller No. 5

Mi brazo / Un roble (Libros Robados)

  • Mi brazo / Un roble (Libros Robados)
  • Ediciones La Uña Rota
  • Español
  • Tapa blanda
OfertaBestseller No. 8
OfertaBestseller No. 10

Dónde ver las mejores obras de Joaquín Sorolla

Aunque Huntington pensó que esta sala debía ser adornada con los episodios más importantes de la historia de España y Portugal, Sorolla convenció a su mecenas para que realizara un friso monumental con paisajes de España, que incluyera los tipos típicos de cada región. El recorrido de la exposición, principalmente cronológico, se estructura en varias áreas que resaltan la importancia que adquirieron las diferentes temáticas en cada período de la carrera del artista. Por ejemplo, en un espacio confluyen las pinturas de pintura social que le dieron su primera fama en las últimas décadas del siglo XIX.

El artista se dedicó así a las escenas de costumbres y, al mismo tiempo, inició su carrera como retratista. The Return of Fishing fue el primer gran éxito internacional de Sorolla. Presentado en el Salón de París de 1895, supuso la auténtica irrupción del artista en el panorama europeo y ese éxito significó también su verdadera consolidación profesional en España. Pero el paso de Sorolla por la capital francesa también condicionó su producción en obras como Después del baño, con la que se acercaría al gusto académico predominante en el mercado parisino. Tras sus primeros años de estudios en la Academia de San Carlos, Sorolla se trasladó a Italia como pensionista de la Diputación de Valencia.

Ocho años después, en 1893, el valenciano entraría por primera vez en el catálogo del Salón de París, donde estaría presente en los años siguientes y adquiriría reconocimiento internacional. En 1894 regresó a París, la capital mundial de la cultura en ese momento, donde desarrolló el estilo personal de «luminismo» que caracterizaría su obra desde entonces.

El sol de la tarde fue el punto culminante de la madurez del arte de Joaquín Sorolla. Todo su interés por captar los efectos de la luz pura, ambientada aquí al atardecer en la playa de Valencia, mientras los pescadores recogen su barca, como ya había anticipado en El regreso de la pesca, adquiere en este cuadro su máximo desarrollo artístico. Expuesto en diferentes ciudades de Estados Unidos, fue adquirido para The Hispanic Society of America en Nueva York en 1909, regresando ahora a España por primera vez desde entonces. Nacido en Valencia en 1863, Joaquín Sorolla es uno de los pintores impresionistas españoles más reconocidos y admirados. Sus obras, que se caracterizan por los colores suaves, la luminosidad y por tratar temas relacionados con la playa, el mar y las vacaciones, lograron traspasar fronteras para colarse en las colecciones de arte más internacionales.

El pintor Raimundo De Madrazo

El mítico Museo de Orsay, que alberga la mayor colección de arte impresionista del mundo en la antigua estación de tren, conserva en su colección dos obras de un artista español. Otra de las grandes obras de Joaquín Sorolla que muestra a su mujer, Clotilde, en la cama tras dar a luz a su hija. El brillo y la armonía de la pintura la han convertido en una de las más populares. Creado en 1895, este cuadro forma parte de la colección del Museo Sorolla. Las pinturas de Sorolla deslumbran al espectador por el minucioso trabajo de los efectos de luz. Pinturas comúnmente consideradas grandes, el valenciano es uno de los artistas más prolíficos y talentosos de la historia de España, sus lienzos han sido expuestos en las mejores galerías de Europa y América.

Allí presentaría sus cuadros más exigentes de este nuevo género, en cuadros cargados de emoción abrumadora. Sintetiza sus esfuerzos más ambiciosos en este momento por equilibrar los argumentos del drama contenido con un proyecto de ley exigente y veraz, atento a la iluminación, que ya se perfila como su principal preocupación. Estos éxitos de público determinaron también su primera producción para coleccionismo privado sobre lienzos en los que Sorolla refleja una imagen de la vida querida, amigable y cercana, revelando paulatinamente sus audaces conquistas artísticas. En la actualidad, podemos ver un gran número de obras de Joaquín Sorolla repartidas por todo el mundo.

Joaquín Sorolla tiene varios retratos, algunos de él mismo. Este en particular fue pintado en 1909 y en él se puede ver la pintura del artista, la paleta y el lienzo. Nos gusta la pintura, la escultura, la arquitectura y la fotografía. Joaquín Sorolla y Bastida, (Valencia, 27 de febrero, Cercedilla, provincia de Madrid, 10 de agosto de 1923) – pintor español de La Luz y el Mediterráneo. Como haría en muchas de sus obras, se inspiró en la vida costera típica de los habitantes de Valencia a principios del siglo XX. Tres personajes femeninos, endurecidos por la experiencia y el sol, protagonizan este cuadro, mirando al mar, con cestas vacías para recoger mariscos y bebés en brazos.

significó para Sorolla su consagración definitiva en París y su consolidación absoluta en el mercado internacional. La gran repercusión de esta obra, con la que obtuvo el Gran Premio de la Exposición Universal de 1900, lo convirtió en el pintor español más exitoso de su época. Todo ello confirmó la vigencia de las propuestas artísticas planteadas en este cuadro, un arte sincero con la naturaleza que exploró, ahora sin reservas, la orilla del mar como escenario predilecto de sus cuadros. Así, a partir de este momento, se percibe un cambio en la factura de su obra. Obras como Remendar las redes muestran cómo sus pinceladas se vuelven ahora más abiertas y enérgicas, en busca de una mayor veracidad del efecto luminoso. La Hispanic Society of America fue fundada en 1904 por el magnate estadounidense Archer M. Huntington, quien la concibió como un lugar para el estudio y preservación de la cultura hispana en Nueva York.

Acostumbrado a los tonos pasteles y luminosos, Sorolla incorpora el color negro, un tapizado fucsia y un fondo rojizo. La pintura muestra a cinco jóvenes acurrucados alrededor de la madame, en el espacio reducido de la cabina de un tren. Tanto el tema como la ejecución de la obra no son habituales en Sorolla. La pincelada realista con un toque luminista, pintando realidades de la época, forma parte de un estilo catalogado por los expertos como «realismo social». la obra realista muestra el estudio del neuromarca Luis Simarro, quien al manipular uno de sus experimentos llama la atención de sus cinco asistentes.

Este espectacular conjunto constituye el proyecto decorativo más fastuoso de la prolífica trayectoria de Sorolla, así como el verdadero emblema y síntesis de toda su producción. De estilo postimpresionista, esta obra de Joaquín Sorolla pintada en 1910 es una de las obras más conocidas del artista. El cuadro representa a tres niños desnudos tendidos a la orilla del mar, imagen que se repite en otros cuadros del autor y que ha llegado a ser considerada como un signo de su obra. También conocido como Paseo por la playa, este óleo sobre lienzo es una de las obras más valoradas de Joaquín Sorolla. Pintado en 1909, en él el artista retrata a su mujer y su hija mientras pasea tranquilamente por la playa de Valencia. El mar es uno de los temas más tratados por el autor cuya obra se encuentra en su museo homónimo.

El artista no se dio a dar títulos únicos a cada cuadro, por eso el título de este se repite en otras obras de la misma serie. La belleza de la escena tradicional no se ve ensombrecida por la complejidad de la obra. El maestro Sorolla ejecutó brillantemente las figuras, el viento y las fuentes de luz. El pintor logró una de las pinturas más cálidas y alegres de su carrera. Esta es una de las obras más famosas de Joaquín Sorolla, muestra a su esposa e hija paseando por la playa mediterránea de Valencia, los efectos de luz que logra son únicos en su estilo.

A continuación, un extenso conjunto de retratos y un desnudo revelan la profunda influencia de Velázquez en sus composiciones durante los primeros años del siglo XX. En otra zona se exhiben sus mejores escenas de playa, pintadas en 1908 y 1909. Por su particular trascendencia y gran formato, los catorce paneles de Visiones de España pintados para la Hispanic Society of America ocupan una sala completa de las cuatro en las que se presenta la exposición.

Obras

38 cuadros de Sorolla con música de Chopin HD

La obra muestra a una mujer vestida de blanco leyendo un libro frente al mar. Las líneas de colores y los paisajes pertenecen al estilo pictórico único creado por el artista. Esta pintura muestra a un camarero valenciano arropando a una doncella después de salir de su baño en el mar. Los trajes de ambos son los tradicionales de la ciudad de Valencia a principios del siglo pasado.

Este cuadro forma parte de la serie clásica donde el pintor retrata a los más variados personajes en situaciones cotidianas, siempre por la costa valenciana. La obra muestra a un joven sacando su animal del mar después de lavarlo. Esta pintura muestra una tarde de verano en la ciudad vasca donde los habitantes se reúnen para contemplar el majestuoso espectáculo natural. Los cielos nublados y tormentosos hacen que el artista seleccione de su paleta una gama de tonalidades cercanas al verde y al gris.

Influenciado por la personalidad de su amigo Aureliano de Beruete, el maestro más destacado del género en España, Sorolla siempre se interesó por la captura naturalista de los efectos atmosféricos y por reflejar la geografía de forma fiel a la realidad. Sus obras de paisaje se convierten en ocasiones en la demostración más inmediata de la libertad con la que concibió su pintura. Pero en los últimos años de su vida Sorolla abandonó esa ruta experimental que representa La siesta y, hacia 1915, volvió a su propio orden artístico. En la campaña de ese verano, su arte adquiere un tono monumental y rotundo que se intuye en los Barcos varados en la playa, cuyas velas pedregosas aletean fuera de la perspectiva del propio lienzo. La culminación de su arte se encuentra en la presencia sensual y pagana de La Bata Rosa, en la que el físico escultural de una figura femenina se humaniza rotundamente mediante el tratamiento de la luz con un realismo plenamente moderno. La obra madura de Sorolla culmina en su afán de libertad creativa, despreocupada de cualquier límite expresivo. Manteniéndose fiel a la definición realista de su arte, muestra sus obras más atrevidas, en las que la ejecución material prima sobre cualquier otro aspecto.

Los mejores cuadros de Joaquín Sorolla

Mar Y Rocas De San Esteban, Asturias

La siesta es el ejemplo más marcado de este deseo de independencia artística. A esa misma audaz experiencia estética pertenece el retrato de Louis Comfort Tiffany, en el que Sorolla jugaba con el tratamiento del paisaje de fondo para identificar más claramente la personalidad del retratado. Ninguno de estos retratos, como el de María vestida de valenciana, permiten a Sorolla desarrollar una impresión sensual de la propia imagen, en la que la artista recrea la jugosidad de la luz del traje de la joven, con destellos de luz y el colores atrevidos y cambiantes. El provocativo Desnudo de mujer, en el que Sorolla celebra en secreto la carnalidad del cuerpo de su esposa, evoca a la Venus del espejo, mientras que para los retratos colectivos familiares se inspira directamente en Las Meninas. Pero las citas a obras de Velázquez no siempre son tan inmediatas. Durante estos mismos años, en plena incipiente trayectoria internacional, la clientela explícita que demandaba obras de Sorolla aumentó sustancialmente.

Toros en el mar

PINTORES (Joaquín Sorolla) 1863-1923 – Documentales

El núcleo principal de su obra se encuentra en el Museo Sorolla, en Madrid, que fue creado por voluntad de la viuda del artista, con sede donde fue residencia de ambos desde 1911. La colección de pinturas con obras tan conocidas como Madre o Paseo por el Mar, se distribuye entre las habitaciones con mobiliario auténtico. Asimismo, en Madrid hay que acudir al Museo del Prado para ver Niños en la playa, uno de los cuadros más famosos de Sorolla, en el que la libertad y la energía de las pinceladas trasladan al lienzo los efectos del sol en el cuerpo del niños. El óleo sobre lienzo fue una donación del propio autor al antiguo Museo Nacional de Arte Moderno.

Este cuadro muestra prodigiosamente una escena de la costumbres españolas, concretamente de principios del siglo XX a orillas del Mediterráneo. En la obra hay tres mujeres y un bebé caminando por la orilla de la playa, al fondo tres veleros surcando el mar. Esta obra maestra del impresionismo español captura una escena tradicional del litoral valenciano, en la pintura aparecen dos niños en el mar, jugando con su barco. Así, la influencia de Velázquez en su obra, claramente reconocida por la crítica desde su primera participación en concursos públicos españoles, se hizo mucho más evidente tras su triunfo internacional en 1900. Tras su éxito en París, Sorolla asumió modelos de Velázquez como propios, jugando con las referencias a algunos de sus cuadros más famosos y utilizando los recursos del pintor sevillano de forma muy directa. La primera vez que Joaquín Sorolla visitó París fue en 1885, cuando, llamado por la pintura naturalista, decidió sumergirse en nuevas corrientes culturales. Con tan solo 22 años, el artista se encontraba en el centro de la pintura moderna donde pudo estudiar autores como Lepage o Menzel, entre otros.

Otros artículos relacionados que también te pueden interesar

Deja un comentario